¿Puedo someterme a una inseminación artificial?
Cuando una pareja se decide a tener un hijo no siempre todo es tan bonito ni tan fácil. A veces, el ansiado anhelo se resiste por problemas de fertilidad. Según la clínica de fertilidad Ginefiv, existen en España aproximadamente unas 800.000 parejas con problemas de fertilidad y en la mitad de éstas, los problemas están asociados al hombre.
En muchos de estos casos, la inseminación artificial puede ayudar a estas parejas a lograr el sueño de ser padres. La inseminación artificial es de las técnicas más sencillas y naturales que existen y consiste en inyectar esperma dentro del útero. De esta forma, se acorta la distancia que separa el óvulo y el espermatozoide.
Este tratamiento además de su simpleza y de requerir poco tiempo para llevarlo a cabo, consigue muy buenas tasas de gestación pero no todas las parejas se pueden someter a este tipo de tratamientos. Resulta especialmente indicado en los siguientes casos:
- Personas cuya origen de la infertilidad puede resultar incierto y después de realizarse una prueba de infertilidad no se ha detectado la causa.
- Parejas en las que las que la mujer presenta alteraciones en la ovulación como por ejemplo el síndrome del ovario poliquístico o defectos en el moco cervical que puede suponer dificultades para los espermatozoides.
- Parejas en las que el varón presente alteraciones espermáticas tales como oligozoospermia, astenozoospermia o hipospermia relativas a la calidad y concentración de los espermatozoides. Otra posibilidad es que el varón presente otro tipo de problemas como disfunción eyaculatoria o algún problema irreversible en los genitales.
