Las seis principales causas por las que las parejas acuden a clínicas de inseminación artificial

La inseminación artificial es una tipología de reproducción asistida que se fundamenta en la colocación de semen en el interior del sistema reproductor femenino, de manera que al colocarlo lo más próximo posible al útero, los espermatozoides tengan que recorrer una menor distancia hasta llegar al óvulo.

Hay diferentes casos en los que es conveniente utilizar esta técnica:

–          Cuando hay alteraciones en el moco cervical, como por ejemplo cuando la mucosa supone un medio adverso para la subsistencia del semen; de manera que al realizar la inseminación se puede evitar que los espermatozoides atraviesen el cuello uterino.

–          Hay ocasiones en las que el propio semen del hombre tiene anticuerpos contra sus propias células de reproducción, de modo que en las clínicas se somete al semen a un lavado de esperma para luego ser introducido en el útero.

–          También hay casos en los que los hombres no pueden eyacular en el interior de la vagina por problemas de disfunción eréctil o por vaginismo, un acto reflejo en involuntario en el que los músculos de la vagina impiden total o parcialmente la penetración.

–          La eyaculación retrógrada es también otra de las complicaciones que cada vez toma mayor protagonismo. En este caso el hombre en vez de eyacular expulsando el esperma al exterior, eyacula en la vejiga.

–          Hay casos en los que se desconoce la causa de la infertilidad,  también se dan situaciones en las que hay una ausencia total de espermatozoides o la cantidad que se genera es de poca calidad ya que las células tienen poca movilidad.

–          Actualmente uno de las principales causas por las que las parejas acuden a un banco de inseminación artificial es por la infertilidad causada a raíz de tratamientos de radioterapia en tumores testiculares, en el que el hombre puede congelar su semen y luego ser depositado en el útero de la pareja.

Los óvulos se vuelven pegajosos para “capturar” los espermatozoides

Al mas puro estilo de “a un panal de rica miel“, resulta que el gameto femenino, el óvulo, se recubre de un tipo específico de molécula de azúcar, si, de azucar, que ayuda a que el espermatozoide, el gameto masculino, se quede pegado a la superficie del óvulo y pueda entrar en el núcleo sin problemas.

La cadena de azúcares encontrada es una cadena conocida como Sialyl-Lewis-X (SLex) y es esta cadena, abundante en toda la superficie de la célula, y es la que permite que el óvulo quede adherido a la superficie.

 

Y esta sustancia pegajosa está siendo estudiada por dos cuestiones fundamentales: Crear un anticonceptivo que impida al óvulo a “captar” los espermatozoides y para mejorar la fertilidad, aumentando esta capa para que se incrementen las posibilidades de que el espermatozoide se quede pegado en una inseminación natural.

El estudio, publicado en la prestigiosa revista americana Science, es fruto del trabajo del Imperial College de Londres, la academia Sínica de Taiwan, la universidad de Missouri y la universidad de Honk Kong, capitaneado por Anne Dell. En la investigación se usó una tecnología de imágenes ultra sensible en pos de conocer aquellas moléculas que forman parte del proceso reproductivo eran mas importantes.

Los detalles que descubrimos aquí completan una enorme brecha en nuestro conocimiento de la fertilidad y esperamos que finalmente ayuden a muchas de las personas que actualmente no pueden concebir.

El estudio revela que el espermatozoide reconoce al óvulo gracias a unas proteínas que el gameto masculino tiene en la cabeza, que reconocen y encuentran esos azúcares en la cubierta exterior del óvulo, por lo que esta proteína azucarada cumple una doble función, permitir al espermatozoide pegarse al óvulo y reconocer al gameto femenino.

24
ago 2011
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